Una mujer estaba en un casino por primera vez. La pelotita de la ruleta siempre había atraído su atención entonces ella decide jugar en la mesa de ruleta, diciendo, "no tengo ni idea que número jugar."
Un hombre joven y apuesto que estaba cerca le sugiere que juegue el número de su edad. Sonriéndole al hombre, ella pone su dinero el número 29. Hacen girar la rueda, y la pelotita cae en el numero 36. La sonrisa que había hecho la mujer se empezaba a desvanecer y derepente se desmayó.