En promedio se consideraba que al menos existía un jugador en cada hogar; sin embargo, este número ha declinado considerablemente y las evidencias estadísticas comprueban esto por la disminución en el porcentaje de apostadores de 74% en el año 2000 a un 53% en el año 2007.
Manitoba, Saskatchewan y Alberta eran consideradas las regiones líderes en este aspecto brindando los mayores ingresos en concepto de juego. Notablemente, la mayoría de estas regiones cuentan con Casinos Indígenas.
Al realizar un análisis individual de los jugadores en las diferentes ciudades, se ve que en Manitoba, el monto llegaba al 56% cuando se lo comparaba con el resto de los lugares en términos de miembros de la familia que jugaban en las máquinas tragamonedas, que compraban billetes de lotería, que jugaban al bingo, etc.
Sin embargo, el declive no es el final para la industria del juego, ya que varios de los juegos de casino están mostrando un incremento en el número de jugadores de casino a pesar de la disminución en el número total de apostadores que había sido informada.
Algunas de las provincias están mostrando una recuperación en sus economías y por lo tanto las personas que habitan esas zonas están considerando gastar sus ingresos en el juego. Según se ha informado los más elevados ingresos por cabeza en el juego se registraron en Saskatchewan con $825 seguido en segundo y tercer lugar en importancia por Alberta y Manitoba.
Los informes sugieren que un ingreso por grupo familiar de $ 20.000 gasta en promedio $ 678, y un ingreso por grupo familiar de $ 80.000 gasta un promedio de $ 800. Las cifras promedio sugieren que el dinero que se gasta en apuestas no es en realidad una gran porción del ingreso discrecional. Se sabe que el juego de apuestas es popular y que continuará siendo popular.